jueves, agosto 17, 2017

De 1 a 10 ¿Qué tan Estúpido es?: Mitos sobre Nikola Tesla


Antes de empezar, quiero aclarar que este artículo no tiene la intención de denostar a Tesla, sino denunciar el montón de estupideces que se han tejido alrededor de su persona y su obra. Por ello, para evitar la sobrerreacción de aquellos que les cuesta entender lo que está escrito, quiero ser claro: Nikola Tesla fue una de las grandes mentes que ha tenido la humanidad, capaz de cambiar nuestra forma de vida de una forma que nadie imaginó antes de él. El problema no es lo que hizo, sino las cosas que se dan por ciertas acerca de él y que son mentiras.

Partamos por los hechos. Nikola Tesla nació el 10 de julio de 1856 en el Imperio Austrohúngaro, en la localidad de Smiljan, actualmente parte de Croacia, aunque su familia era de origen serbio. Su padre era un sacerdote de la Iglesia Ortodoxa Serbia, mientras que su madre era una sencilla ama de casa quien, a pesar de no tener ninguna educación científica, siempre mostró un gran talento para crear inventos caseros. De niño su padre esperaba que siguiera sus pasos en una carrera eclesiástica, pero lo de Nikola era la ciencia, por lo que ingresó a estudiar ingeniería en la Universidad de Graz, donde adquirió gusto por el juego y no termina su carrera. Al tiempo, debido a sugerencia de su padre, ingresa a la Universidad Carolina en Praga, donde fue influenciado por el profesor Ernst Mach (físico y filósofo cuyo trabajo sirvió a Einstein para formular su Teoría de la Relatividad), interesándose en los fenómenos electromagnéticos. No obstante, debido a la muerte de su padre, Tesla tampoco se titula, no llegando nunca a terminar sus estudios.


Así, el joven Tesla se gana la vida trabajando en la compañía telefónica de Budapest, llegando a ser jefe de electricistas y trabajando en sus primeros inventos, como un amplificador de la señal telefónica. No obstante, Tesla siempre estaba en busca de nuevos retos y eso lo llevó a trasladarse a París, donde es contratado como ingeniero en la Continental Edison Company, compañía de Thomas Alva Edison. Ahí, Tesla comenzó a trabajar sobre los inventos del americano, haciendo varias mejores que rápidamente llamaron la atención de sus empleadores.


En 1884, Nikola Tesla arriba a Nueva York con una carta de recomendación y muy ilusionado. Por fin conocería a el hombre que había sido su gran inspiración durante sus primeros años; Thomas Alva Edison. Así, el joven serbio se presentó ante el Mago de Menlo Park con una carta de Charles Batchelor, jefe de Tesla en París, la cual sentenciaba: “Conozco dos grandes hombres, usted es uno de ellos; el otro es este joven”; se quedó trabajando en la empresa de Edison.
En un principio la relación entre ambos inventores fue de la mejor, ya que Tesla asumía con entusiasmo todos los desafíos que Edison le planteó, siempre llegando a soluciones imaginativas e innovadoras. No obstante, esto terminaría cuando Tesla rediseñó los generadores de corriente continua de Edison, tarea por la cual se le habían ofrecido 50.000 dólares; no obstante, cuando pidió su recompensa, Edison le dijo que había sido una broma y que él no entendía el sentido del humor americano. Como cualquier persona que se respete a si misma y a su trabajo, Tesla renunció, comenzando una larga historia de enemistad con Edison.


La independencia laboral fue dura con Tesla, quien debió golpear varias puestas para poder conseguir inversores que quisieran apoyarlo en sus proyectos, sufriendo en varias ocasiones de grandes desilusiones, ya que nunca ganó demasiado dinero debido a sus inventos, principalmente por su poca previsión en cuanto al potencial económico de ellos. También por esta época se llevó a cabo la llamada “Guerra de las Corrientes”, en la cual la General Electric de Edison y J. P. Morgan trató de imponer el uso de la corriente continua; mientras del otro lado, Tesla y su socio George Westinghouse defendían que la corriente alterna era un mejor sistema de alimentación, más económico y seguro. Este enfrentamiento entre estos dos genios superó el ámbito de lo científico, llegando a demostraciones tan burdas como la electrocución de animales por parte de Edison para demostrar los peligros de la corriente alterna. No obstante, al final se impuso la razón y saltó a la vista que la corriente alterna era mucho más conveniente, imponiéndose y siendo usada hasta la actualidad.


Pero el desarrollo de sistemas eléctricos que funcionaban con CA no fue el único gran logro de Tesla. Trabajó en rayos X y transmisiones de radio supuestamente antes de Röntgen y Marconi, aunque no hay acuerdo entre los historiadores quién lo hizo primero. También es de esta época el trabajo que le ha dado celebridad en la actualidad: la transmisión de electricidad sin cables, para la que desarrollo una enorme bobina-torre con la que esperaba conseguir transmitir corriente eléctrica a través de la atmósfera y la tierra.


Ahora, hacía el final de su vida, Tesla, ya toda una figura pública, tuvo un comportamiento errático ante la opinión pública, lo que algunos biógrafos asocian con cierta enfermedad mental que nunca fue diagnosticada. Esta es la época de los anuncios extraños como su comunicación con Marte o su “Rayo de la Muerte”; declaraciones que resonaban en los medios de comunicación sensacionalistas.


Contrario a lo que se suele decir, Tesla no vivió sus últimos años en la miseria. Si bien nunca fue muy cuidadoso con sus finanzas y tenía una debilidad por el juego que no le permitieron hacerse millonario como su rival Edison, gozó de dos pensiones, una de la empresa Westinghouse y otra del gobierno yugoslavo, que le permitieron tener una vejez tranquila, viviendo en un hotel que, no siendo de cinco estrellas, contaba con todas las comodidades necesarias.
Nikola Tesla murió el 7 de enero de 1943 en Nueva York a la edad de 87 años.


Y aquí es donde comienza la leyenda de Tesla, llena de mentiras y malentendidos que han creado una imagen mítica alrededor de este inventor muy alejada de lo que fue en realidad. Si se googlea el nombre de Tesla se pueden encontrar un montón de artículos acerca de conspiraciones en contra de su persona, pues los grandes intereses económicos y los poderes en las sombras estaban interesados en que los inventos de Tesla jamás llegaran a ser usados por el público. Así, al serbio lo han revestido con el halo de un santo, el científico incomprendido y bienhechor al que el resto de la comunidad científica ha dejado de lado porque no prestó su genio a los intereses mezquinos de unos pocos… Como siempre, la verdad es muy diferente.


Partamos con el supuesto olvido al que la comunidad científica ha desterrado a Tesla desde su muerte, negando sus descubrimientos y dándole más importancia a otras figuras (como Edison o Einstein) para opacar la suya. Por el contrario, la ciencia siempre ha reconocido a Tesla como una de las mentes más brillantes que ha tenido la humanidad, siendo uno de los motores que permitió el cambio del vapor a la electricidad como principal fuente de energía. De hecho, en el Sistema Internacional de Unidades la intensidad de flujo del campo magnético se mide en teslas, unidad bautizada en honor del inventor. Por otro lado, en cualquier libro de física o de historia una puede encontrar reseñas acerca de los logros y aportes que Tesla hizo a la ciencia.


Ahora, que los inventos que hizo Tesla no han llegado a ser utilizados por la gente debido a que han sido escondidos por los poderes facticos es totalmente falso. El motor eléctrico polifásico diseñado por él se sigue usando hasta la actualidad sólo con algunas modificaciones, y la corriente alterna es el principal método de transmisión eléctrica, usado por todos los artefactos que funcionan a gran voltaje (refrigeradores, lavadoras y otros). También Tesla dijo haber inventado los rayos X, aunque sus investigaciones se perdieron en un incendio y no podemos dar fe de ello, además de la radio, la cual desarrolló antes que Marconi, pero no como un medio de comunicación a distancia, sino como un paso en su proyecto de trasmisión de electricidad sin cables.


Por otro lado, si bien Tesla era un genio, no fue dueño absoluto de la verdad ni estaba exento de equivocaciones. Sus ideas acerca de física teórica estaban ancladas en el pasado, por lo que nunca aceptó los conceptos rupturistas de las nuevas generaciones de físicos de principios del siglo XX. Tesla creía que el átomo era indivisible, por lo que no estaba de acuerdo con las investigaciones de los Curie, aduciendo que la radiación era simplemente una energía externa que provenía del espacio. Por otro lado, negaba la veracidad de la Teoría de la Relatividad presentada por Einstein, ocupando mucho tiempo en intentar rebatirla, pero sus conocimientos de física teórica no eran suficientes. Otro aspecto en el que Tesla estaba equivocado era en la existencia del éter (sustancia hipotética que llenaba el vacío y por la cual viajaba la luz) y en que la velocidad de luz era variable, dos cosas que en su época fueron demostradas como falsas pero que él siguió sosteniendo tozudamente.


Y quizá una de las cosas que más ha hecho eco en el presente y que hace la comidilla de los conspiranoicos es los estudios de Tesla acerca de la transmisión de electricidad sin cables y de forma gratuita. Como se dijo más arriba, Tesla trabajó por mucho tiempo en este proyecto, usando una enorme bobina-torre construida en Colorado Spring para usarla como una antena que trasmitiría electricidad a través del aire y la tierra. Estos experimentos generaron una gran cantidad de estática alrededor de la torre y se sabe que logró encender bombillas, pero se necesitaba generar una gran potencia para transmitir una parte ínfima de esta, siendo un medio totalmente ineficiente. Ahora, lo de que la energía fuera gratuita es discutible, ya que la bobina no generaba electricidad, sino que transmitía energía a partir de una fuente, que para el caso era un generador Westinghouse de 200kW, por lo que la electricidad no era gratuita ni generada a partir de “rayos cósmicos”, “energía de la ionosfera” u otras fuentes fantasiosas e inexistentes que aparecen en algunas publicaciones.


En cuanto a sus anuncios más rimbombantes, tenemos el famoso “Rayo de la Muerte” y su comunicación con Marte, la cual para algunos es la prueba de que la genialidad de Tesla se debía al contacto de éste con criaturas del espacio exterior. La verdad sobre esto último es que Tesla sí recibió mensajes mientras experimentaba con la radio, pero no venían del espacio exterior, sino de otros científicos que también estaban haciendo sus pruebas con esta tecnología. Por otro lado, debemos ser justos y decir que lo del “Rayo de la Muerte” fue un invento de la prensa sensacionalista. Tesla anunció en una de las ruedas de prensa que hacía para el día de su cumpleaños que estaba trabajando en una especie de arma electromagnética, la cual consistía en un pulso energético capaz de devastar varios kilómetros a la redonda del centro de la explosión; cosa que los periodistas bautizaron como el Rayo de la Muerte. El problema es que al final de sus días Tesla no estaba bien de la cabeza, haciendo toda clase de anuncios sin sentido que la prensa tomaba y publicitaba con morbo, creando la imagen de científico loco que tuvo el serbio en su vejez. Por esta época, en las ruedas de prensa Tesla hacía un montón de aseveraciones de su trabajo que eran difíciles de demostrar; además que se dedicaba de denostar y menospreciar los avances de otros científicos, como es el caso de la Teoría de la Relatividad o el modelo atómico que ya nombré, los cuales habían sido demostrados vía experimentación pero que Tesla se negaba a aceptar.


Como todos los personajes de la historia, la personalidad de Tesla está matizada por claroscuros que en la actualidad suelen ser ignorados por sus apologistas. A diferencia de lo que dice el mito, el serbio nunca fue un detractor de las compañías que lucraban con la generación de energía; por el contrario, buscó el financiamiento de los magnates de esa época para sus experimentos. Que no haya llegado a ser un millonario como Edison no tiene que ver con su supuesto altruismo, sino con su incompetencia económica y con el vicio que lo acompañaba desde su época de estudiante: la ludopatía.

George Westinghouse


Así, haciendo raya para la suma, Tesla es uno de los grandes inventores con que ha contado la humanidad, pero el mito que se ha tejido a su alrededor está lleno de tergiversaciones, verdades a medias y mentiras descaradas. Nunca ha sido olvidado por la ciencia, sus descubrimientos (reales) no han sido escondidos del público ni se le ha denostado a propósito para realzar otras figuras o para proteger el negocio que nació alrededor de la electricidad (del que Tesla fue parte activa). De hecho, Tesla es una figura importante, pero no de las más grandes, como lo son Galileo, Newton, Planck o Einstein. Por el contrario, la fascinación que genera el serbio en la actualidad es principalmente por cosas que no hizo o que se propuso y no logró, transformándose en el santo-científico patrono de los conspiranoicos, quienes aprovechan las peculiaridades de su personalidad para tejer sus alocadas teorías y darle sentido a sus creencias irreales; olvidando la importancia el real del aporte de Nikola Tesla, lo que al final termina por denostar su memoria y legado.

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