miércoles, julio 26, 2017

Dioses en la TV


De a poco estoy tratando de volver a retomar el ritmo de publicación del blog, por lo que en esta ocasión hablaremos de una serie que se estrenó este año y cuya primera temporada ya terminó.

Hagamos un poco de historia. El 19 de junio de 2003 el escritor británico de fantasía Neil Geiman publicó una interesante novela en que mezclaba folklore y mitología. Casi 14 años después, el canal de televisión paga Starz nos trae la primera temporada de una serie basada en esta novela y que toma su mismo nombre: “American Gods”.


“American Gods”, según su propio autor, es una historia de inmigrantes, y cómo estos trajeron sus creencias y dioses desde sus países de origen a América. La historia comienza con Shadow Moon, un hombre de color que se encuentra en la cárcel pagando por un delito de estafa. Encontrándose a menos de una semana de cumplir su condena, es requerido por el alcaide para informarle que su esposa ha muerto en un extraño accidente de tránsito, por lo que será liberado antes para que pueda asistir al funeral.


Así, en el vuelo que lo lleva a la ciudad donde vivía su esposa, conoce a un sujeto extraño que se presenta como el Sr. Miércoles (Mr. Wednesday), quien parece ser un avezado estafador que le ofrece a Shadow la posibilidad de trabajar para él en un importante negocio que trae entre manos. Shadow en un principio desconfía del ofrecimiento y no desea meterse de nuevo en asuntos ilegales, pero enterarse que su mujer tenía una aventura con un amigo de ambos, decide aceptar el ofrecimiento de Wednesdey, emprendiendo un viaje por el sur de Estados Unidos.


Pero desde el mismo momento en que acepta el empleo, Shadow se da cuenta de que algo extraño hay en todo esto. Debe enfrentarse con un irlandés mal hablado que dice ser un leprechaun (duende) y que hace aparecer monedas de oro de la nada; es casi linchado por unos hombres de madera al mando de un odioso adolescente que parece tener algún poder sobre la tecnología; y por la televisión le habla Lucille Ball de la serie clásica “Yo amo a Lucy”. Así, a medida que avanza la historia, nos vamos enterando de que antiguos dioses y seres mitológicos viven de incógnito en la sociedad americana, tratando de sobrevivir como pueden en medio de un mundo que ya no cree en ellos. No obstante, el Sr. Wednesday tiene un plan y para ello está dispuesto a desatar una guerra entre estas deidades casi olvidadas y los nuevos dioses a los que la humanidad presta adoración.


Esto es a grandes rasgos de lo que trata American Gods, serie que tiene una primera temporada de 8 episodios ya completa; por lo que, si deseas verla, es posible darse una maratón de sábado con ella.
Ahora, mucho se habló cuando la serie cuando recién llevaba los primeros capítulos, cosa que me pareció un poco apresurada, pues no teníamos claro si lograrían terminar bien la temporada y con un enganche para la segunda. Por ello, ahora, ya habiendo visto la serie completa, puedo dar un análisis más acabado de ella.


Partamos por lo que se suele pensar siempre cuando se adapta un material audiovisual de un libro: ¿Qué tan cercana a la novela es la serie? Pues la verdad es que mucho. Ahora, puede que más de algún fanático intransigente diga que no es exactamente lo que aparece en el escrito original ni en el mismo orden, pero se trata de un medio diferente, con otro ritmo y códigos, por lo que es casi imposible traspasar exactamente la historia del papel a la pantalla. No obstante, y como ya dije, esta serie rescata muy bien el espíritu del libro, dándole un toque innovador y que la pone en al día con temas que son polémicos en la actualidad, como lo son la inmigración ilegal a Estados Unidos o el ya mil veces discutido control de armas.


Y la serie se encuentra tan cercana al libro que en muchas ocasiones parece más un trabajo literario que una producción de televisión. Contrario a lo que se estila comúnmente, donde la narración que usan las series es lineal y directa, haciendo uso y abuso del flashback de ser necesario, en “American Gods” hay mucha metáfora, tanto visual como en el relato mismo, con pequeñas historias que son colocadas al azar a lo largo de la serie y, en algunos casos, pareciera que no tienen incidencia alguna en la historia; aunque acá todo está conectado y tiene una razón de ser. Y lo anterior se lo debemos atribuir al mismo Gaiman, quien funge como productor ejecutivo de la serie y en la cual ha sabido traducir su estilo de prosa a imágenes en la pantalla de TV.


Pero uno de los grandes detalles, que puede significar el éxito o el completo fracaso de una serie, es su elenco, el cual en esta ocasión ha sido escogido con mucho acierto. El actor y modelo británico Ricky Whittle se desempeña como Shadow Moon, quien hace un muy buen protagónico. No obstante, el que se roba la cámara es Ian McShane, quien ya antes nos había mostrado su talento para encarnar personajes complejos desde el principio de su carrera, ahora nos entrega a un Mr. Wednesday mañoso, pícaro, estafador; quien se saldrá con la suya a toda costa. Por otro lado, en los papeles secundarios tenemos a una lista de actores notables (algunos poco conocidos) que hacen un trabajo destacable. Entre ellos podemos contar a Orlando Jones como Mr. Nancy, la encarnación del dios araña de las leyendas africanas; Pablo Schreiber como Mad Sweeney, un leprechaun con actitud punk; Emily Browning como Laura Moon, la esposa muerta; Chris Obi como Mr. Jacquel y Demore Barnes como Mr. Ibis, siendo estos las encarnaciones de Anubis y Thot respectivamente; la más que famosa Gillian Anderson como Media, la diosa de los medios de comunicación; acompañada de Crispin Glover como Mr. World, el líder de los nuevos dioses.


Ahora, hasta este momento hemos dicho todo lo bueno que tiene la serie, pero debo hacer notar algunos puntos en contra que quizá desanimen a quienes se atrevan a verla. En primer lugar, la forma que tiene de contarnos la historia puede que a muchos no le acomode. Ya dije que su ritmo es muy cercano a lo literario, por lo cual puede parecer confuso para quienes están más acostumbrados al relato lineal. Por otro lado, en ningún momento se detienen para explicarte nada, por lo que, si no conoces acerca de mitología o no has leído los libros, puedes sentirte un poco perdido y no saber a dónde se dirige la serie.



En resumen, esta es una de las mejores series que se ha estrenado en lo que va de año, mostrándonos que la fantasía no es exclusiva de los cuentos infantiles, sino que se puede mostrar algo maduro y complejo sin ser pretenciosos. Por esto, dense un tiempo para sumergirse en esta historia de viejos dioses que luchan por sobrevivir como cualquier inmigrante en Estados Unidos.

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