jueves, mayo 04, 2017

De 1 a 10 ¿Qué tan Estúpido es?: Negación del Cambio Climático



 


Cuando comencé a escribir estas palabras, me encontraba mirando la TV; viendo los noticieros en que se hablaba acerca de las precipitaciones en la zona central de mi país (Chile), las cuales ocasionaron desborde de ríos, inundaciones y aluviones que afectaron la zona cordillerana cercana a la capital, Santiago. Entre los comentarios de expertos y periodistas hay un concepto que más se repite, siendo éste “Calentamiento Global”. A pesar de que este tipo de catástrofes se repiten a lo largo y ancho del globo, aún hay gente que se empeña en negar que exista un cambio climático y que éste sea producido por nuestras actividades industriales. Por ello, el día de hoy veremos qué tan estúpido es el Negacionismo del Calentamiento Global.

Como siempre, partamos por explicar las cosas de manera sencilla. La comunidad científica internacional ha estado estudiando el aumento de las temperaturas en la totalidad del globo en los últimos años, llegando a la conclusión que nuestra actividad económica industrial es la causante de calentamiento. El asunto es muy simple de entender: Debido a que nuestra producción de energía se realiza a base de la quema de combustibles fósiles, como el petróleo y sus derivados, esto aumenta la concentración de dióxido de carbono en nuestra atmósfera, lo cual produce un efecto invernadero que hace que el exceso de calor que nos llega del sol no se disipe al espacio, sino que se quede con nosotros. La mayor concentración de dióxido de carbono podría revertirse gracias a las plantas, las cuales absorben este gas y expulsan oxígeno; pero la depredación de nuestros bosques hace que nuestros cada vez más escuálidos bosques no sean capaces de cumplir su función.


Ahora, las consecuencias que puede acarrear la subida de tan sólo unos grados Celsius en la temperatura global son catastróficas. Primero tenemos los efectos sobre el clima, que se volverá cada vez más extremo, con inviernos muy crudos y veranos insoportablemente calurosos. También está lo de las lluvias y las sequias, pues el régimen normal de precipitaciones se ve totalmente afectado. Habrá zonas muy cercanas a nivel del mar que se inundarán debido a los deshielos y otras que se transformarán en desiertos. Obviamente, esto provocará que un montón de especies se extingan, además de consecuencias nefastas para la población humana, especialmente los más pobres.


Y esto no es un augurio basado en las profecías del apocalipsis ni el guion de una película de desastres. Sólo hay que darse un paseo por los noticieros para ver lo que ocurre: un aluvión en Colombia, olas de frío o calor en el hemisferio norte, terribles incendios forestales cuyo origen radica en las altas temperaturas; plagas y enfermedades que atacan a plantas, animales y personas y que nunca habían sido endémicas de los territorios en donde aparecen ahora . Estos son sólo algunos de los efectos observables en la actualidad del cambio climático.


Pero hay personas empecinadas en que todo es opinable, así que han decidido que como otras tantas cosas científicas (entre las que tenemos la evolución y la eficacia de las vacunas) esto es sólo la opinión de algunos sabiondos y no un hecho irrefutable. No obstante, existen dos razones diferentes para tomar una posición negacionista con respecto al cambio climático, las cuales procederemos a analizar.
El primer grupo de negacionistas del cambio climático son los “interesados”. El nombre que les he dado se debe a que tienen intereses económicos que les llevan desechar cualquier posibilidad de que nuestra actividad industrial esté creando un calentamiento en el globo; esto principalmente porque son industriales o políticos que están relacionados de alguna manera con el mercado de los combustibles fósiles. Obviamente, nadie quiere que la actividad que les hace ganar dinero sea sindicada como lo que está produciendo que el mundo se vaya al carajo, así que lo mejor es negar y seguir negando. Así, de una forma que haría sentir orgulloso a Joseph Goebbels, los negacionistas interesados no tienen ningún remordimiento a la hora de mentir, diciendo patrañas como que no hay ningún cambio en el clima, o que, de existir algo, esto es un efecto natural y no originado por el hombre.


Ahora, cuando ganas tanto dinero como los industriales, empresarios y políticos negacionistas, es fácil conseguirse un estudio científico que avale su postura; pues, por desgracia, el dinero lo puede comprar todo. Ahora, los científicos son igual que cualquier humano, se equivocan, tienen buenos y malos días, necesitan dinero para vivir y algunos caen en la tentación cuando alguien les ofrece un cheque con muchos ceros. Y no estoy diciendo nada que debería escandalizarnos, pues ya en otras ocasiones empresas que dañan el medio ambiente se valieron de científicos sin ética para falsear datos y decir que ellos eran blancas palomas que no hacían daño a nadie. Si quieren tener sólo un ejemplo tangible, tenemos el caso de las concentraciones de plomo en el ambiente debido a la gasolina, del cual se habló en uno de los capítulos de la nueva serie Cosmos, con Neil Degrasse Tyson, y si esto no les es suficiente, googleen “Clair Patterson” e infórmense.

Clair Patterson, Procer de la ciencia

Y si queremos ejemplificar perfectamente a los negacionistas “Interesados”, tenemos al gran idiota americano (como en la canción de Green Day), más conocido como el presidente de Estados Unidos Donald Trump, quien desde mucho antes de conseguir la primera magistratura de la potencia más grande del mundo, ya pregonaba que el calentamiento global era un invento de los chinos para arruinar la economía americana. Lo anterior no se basa absolutamente en ningún estudio, por pobre y mal escrito que este sea, sino que Trump apoya su opinión únicamente en que él lo cree así y Trump siempre tiene la razón. El problema de este círculo vicioso lógico es que en los primeros 100 días de gobierno el idiota americano ha tomado medidas para terminar con todas las regulaciones ambientales que gobiernos anteriores (en especial el de Obama) pusieron a la industria yanqui. Eso, pensando que Estados Unidos es una de las naciones que más gases de invernadero lanza a la atmosfera (honor que se pelea con China), es algo casi criminal.


Pero dije que había dos categorías para los negacionistas, siendo la segunda a mi parecer la peor, pues son los que yo llamo “cabezas duras”. A diferencia de los “interesados”, estos negacionistas no ven una amenaza a sus bolsillos debido a esto del calentamiento global, sino que basan su postura en su absoluta miopía y desconexión con la realidad. Para los “cabezas duras” todo esto del cambio climático es una conspiración planeada por los oscuros poderes que realmente gobiernan el mundo como una herramienta para el dominio de las masas. Con una lógica inexistente, ellos dicen que esto busca afectar a los pequeños gobiernos, maniatando sus posibilidades de desarrollo económico con normas ambientales demasiado estrictas. Al final, como en la mayoría de las conspiraciones, el fin último detrás de esto es la instauración de un nuevo orden mundial, cuento que está muy gastado a estas alturas.


Y es que pareciera que los “cabezas duras” vivieran en otra dimensión, o que sufrieran de una especie de problema sensorial que les provoca que perciban el mundo de una forma retorcida, pues los efectos del calentamiento global son más que obvios a simple vista, pero ellos se ciegan totalmente ante las pruebas. Desde un tiempo a esta parte, los veranos se han vuelto más insoportables en cuanto al calor acá donde vivo, mientras que en el invierno ha comenzado a llover, cosa que es impensable en una zona desértica (vivo cerca del Desierto de Atacama); por lo que es evidente que algo raro está pasando; no se necesita ser científico o adivino para concluirlo. Sin embargo, con esa maldita manía de pretender saber algo que el resto no, los conspiranoicos se sienten especiales porque a ellos los poderes fácticos no los engañan como al resto de nosotros, borregos que servimos ciegamente al nuevo orden mundial.
- ¿Y la opinión mayoritaria de la comunidad científica acerca del origen humano del calentamiento global?
- Los científicos mienten porque son reptilianos illuminatis o trabajan para ellos.
- Pero ¿Y los fenómenos raros en cuanto al clima que están ocurriendo?
- Son sólo propaganda y no existen pruebas reales de que realmente estén ocurriendo.
- De hecho, si hay pruebas, estudios que hacen una correlación matemática entre el aumento de las temperaturas, el dióxido de carbono en la atmósfera y el mayor desarrollo industrial.
- Esos estudios son falsos y pagados por el nuevo orden mundial. Yo confío en un científico, que no recuerdo como se llama, que demostró que el calentamiento global es falso, que las vacunas producen autismo y descubrió la cura para el cáncer. Los otros científicos, las farmacéuticas y la CIA lo hicieron desaparecer, como dice la revista Año Cero y el youtuber de las conspiraciones.
Como ven, con estos tipos no se puede razonar.

El cambio climático es real, está ocurriendo y afectando a millones. Ya sea con lluvias torrenciales o sequías, con la crecida del nivel del mar, la extinción de especies debido al cambio de su hábitat o con olas de frío o calor, el calentamiento global afecta nuestras vidas y no para mejor, sin importar lo que diga Trump o un conspiranoico delirante. Por ello, en vez cerrar los ojos tratando de ignorar lo que pasa, debemos hacernos cargo de esto y buscar una solución antes de que sea demasiado tarde.

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