viernes, enero 27, 2017

El Gran Hermano te está mirando: George Orwell


Hoy, leyendo noticias, veo que desde que Trump asumiera el poder en Estados Unidos, en el país del norte aumentaron las ventas para la distopía clásica de George Orwell “1984”. Sé que muchos están familiarizados con el libro más famoso de este autor y que en más de alguna ocasión han escuchado que alguien usa el concepto “orwelliano/a” para referirse a una de las tantas dictaduras que han mortificado a los diferentes pueblos de la tierra durante los últimos 100 años; pero no conocen al hombre detrás del libro o su demás obra, es por eso que hoy hablaremos de George Orwell.

Nació en 1903 en la India con el nombre de Eric Arthur Blair, siendo su padre administrador del Ministerio del Opio en la India y su madre una colona de ascendencia francesa nacida en Birmania. Cuando tenía 2 años, su madre y sus dos hermanas (una mayor y la otra menor que él) se trasladaron a Inglaterra, donde pasó toda su niñez y juventud. Durante su educación demostró ser un alumno brillante, lo que le ayudó a adjudicarse becas que permitieron a su familia, que no contaba con los medios económicos, costear buenos colegios, llegando a estudiar en la afamada instituto Eton.


No obstante, cuando terminó su enseñanza, Eric se da cuenta de que sus posibilidades de ingresar a la universidad son nulas, así que se enlista en la Policía Imperial India y es enviado a Birmania. Ahí se encuentra con la cara más desfavorable del Imperio Británico, volviendo a Inglaterra en 1927, luego de cinco años de servicio, y transformado en un decidido antiimperialista. No obstante, la suerte no sonrió a Blair cuando retornó a Inglaterra, pasando muchas penurias económicas que lo llevan a irse a vivir a París, donde intenta convertirse en escritor, pero no lo consigue, terminando como lavaplatos en el Hotel X de la Ciudad Luz. Pero como si todo lo anterior no fuera suficiente, en este mismo periodo contrae la tuberculosis, enfermedad que padecerá durante toda la vida y que le obliga a volver a la casa de sus padres.

Orwell en Birmania. El tercero de pié de izquierda a derecha.

No obstante, durante su convalecencia en la casa paterna es que comienza a escribir su primera novela “Down and Out in Paris and London” en 1933, en la cual habla de su experiencia cercana a la indigencia que vivió durante su estadía en ambas ciudades. No obstante, por no querer que lo contado en su libro incomodara a sus padres, decidió usar un seudónimo, para el cual tomó el nombre de George por San Jorge, patrono de Inglaterra, y el apellido Orwell por el río del mismo nombre ubicado en Suffolk. Al año siguiente, mientras trabajaba como profesor, publicó “Los Días de Birmania”, donde relata su experiencia en dicha colonia.


Ya con un nombre en las letras, en 1936 Orwell emprende un viaje por el norte de Inglaterra, conociendo las condiciones de vida de los mineros de esa zona. De esta experiencia nace el libro “El Camino de Wigan Pier”, que es un detallado relato acerca de la miseria en que la clase obrera se veía inmersa, dando detalles acerca de los salarios, sus problemas de salud, las miserables casas en que vivían y muchos otros datos cuantificables; además de presentar una disertación acerca de los ideales políticos del autor, quien ya desde hace mucho se inclinaba hacia las filosofías de izquierda.


Este mismo idealismo llevo a Orwell, luego de esta experiencia en el norte de su país, a enlistarse como voluntario en la Guerra Civil Española en el bando Republicano. “Matar fascistas porque alguien tiene que hacerlo” fue la justificación que Orwell le dio a su amigo, el escritor norteamericano Henry Miller, cuando este intentó disuadirlo. Orwell llegó a Barcelona, donde se encontró con que los republicanos no sólo peleaban contra los fascistas de Franco, sino entre ellos mismo, divididos en diferentes corrientes de izquierda que se detestaban entre sí. Él se enlista en las milicias del Partido Obrero Unificado Marxista (POUM), de vertiente trotskista, aunque con el tiempo se ve más atraído por el ideario de Confederación Nacional del Trabajo (CNT), alineada con el Anarquismo, pero no llega a cambiar su militancia. Como soldado raso y luego oficial participa en los combates en la región de Cataluña y Aragón, siendo herido en el cuello por una bala. No obstante, no son las balas de los nacionalistas la mayor preocupación de Orwell, pues en mayo de 1937, a instancias del Partido Comunista Español, quienes estaban alineados con Stalin, se declara ilegal el POUM, sus milicias se disuelven y George Orwell debe escapar para salvarse de la cárcel o incluso la muerte. Esta experiencia hace del escritor un acérrimo opositor al estalinismo, culpando al dictador de corromper los ideales de la izquierda.

Aunque borroso, Orwell es el más alto

De vuelta en Inglaterra, luego de una estancia en Marruecos debido a complicaciones en su tuberculosis, Orwell continúa con su trabajo como periodista y escritor, publicando varios ensayos y una novela en que relata su experiencia en la Guerra Civil Española titulada “Homenaje a Cataluña”. Para cuando explota la Segunda Guerra Mundial, Orwell trabaja en la BBC haciendo propaganda en los territorios británicos de la India y alrededores a favor de la causa aliada, cosa que en la que no se siente cómodo, por lo cual se cambia de empleo para ser editor de la revista literaria Tribune.


 Luego de la guerra, Orwell sufre un empeoramiento en su salud, lo que le mantiene entre su casa y el hospital. No obstante, en esta época publica sus dos libros más famosos: “Rebelión en la Granja” (1945) y “1984” (1949), en los cuales muestras sus convicciones y su enfrentamiento ideológico con el estalinismo.
En cuanto a su vida personal, Orwell se casó dos veces; la primera en 1936 con Eileen O’Shaughnessy, quien murió en 1945 debido a complicaciones en una operación y con quien adoptó al único hijo del escritor, Richard Horatio Blair. Su segundo matrimonio fue en 1949 con Sonia Brownell, muriendo al poco tiempo debido a la tuberculosis con la que peleó casi 20 años.


La obra de Orwell hoy suele circunscribirse a sus dos libros más famosos, pero la verdad es que Orwell durante su vida fue más conocido en su país como un excelso cronista, quien fue capaz de retratar fehacientemente la Inglaterra de entre guerras, la cual aún disfrutaba de los oropeles ya gastados del Imperio, pero estaba a punto de enfrentarse al cambio que significó la descolonización. También fue un hombre comprometido políticamente, quien no escondió sus simpatías ideológicas, a pesar que en su país nunca militó en partido político alguno. En cuanto a sus influencias, siempre se declaró admirador de Dickens, así también de Melville (“Moby Dick”) y Swyft (“Los Viajes de Gulliver”). No obstante, con quien sintió una mayor sintonía ideológica es con Jack London, quien es su momento se había declarado abiertamente anarquista.

Jack London

En cuanto a los libros de Orwell, la mayoría son historias autobiográficas, como su primera novela “Down and Out in Paris and London”, “Los Días de Birmania” o “Homenaje a Cataluña”, mientras que otros no son tan obvios como “Que no Muera la Aspidistra”, donde un joven idealista quiere ser poeta y reniega del mundo capitalista y del “dios dinero”; o “Subir por Aire”, en la que un gris sujeto busca dar algo de color a su vida volviendo al pueblo de su infancia, pero se encuentra con que lo que está en sus recuerdos ya no existe. También hay casos especiales como “La Hija del Clérigo” que nos muestra lo difícil que era la vida para una mujer inglesa pobre en los años treinta.


No obstante, el gran legado de Orwell son sus dos últimas novelas. La primera es una fábula moderna titulada “Rebelión en la Granja”, en la cual satiriza la Revolución Rusa y el advenimiento de Stalin. La granja Manor es administrada por el señor Jones (el Zar), un borracho inepto, por lo que el Cerdo Mayor (Lenin) insta a los animales a hacer una revolución y tomar el control del lugar. No obstante, a la muerte del Cerdo Mayor, dos cerdos quedan como líderes, Bola de Nieve (Trotsky) y Napoleón (Stalin); pero ayudado por una jauría de perros, Napoleón expulsa  Bola de Nieve y transforma la utopía de los animales en una dictadura despiadada.


Por su lado, “1984” puede ser catalogada como una novela de ciencia ficción, ya que su trama ocurre 35 años en el futuro de Orwell, donde el mundo se ha separado en tres súper estados, siendo Inglaterra parte de Oceanía, el cual comprende Inglaterra, Irlanda, Islandia, toda América, el sur de África y Australia. Este súper estado es gobernado por un tirano que sólo es conocido como “El Gran Hermano”, quien es el líder del partido Ingsoc. En esta distopía la sociedad está estratificada y controlada de forma feroz, llegando a intentar controlar los pensamientos de ciudadanos. Esta obra es una de las piedras angulares de la literatura distópica junto a “Un Mundo Feliz” de Huxley, “Nosotros” de Zamiatin o “Fahrenheit 451” de Bradbury.


Ahora, si quieres tener un acercamiento a Orwell a través de lo audiovisual, no son tantos los filmes inspirados en su obra. No obstante, podemos contar con los siguientes:
La primera adaptación de Orwell data de 1954 y fue animada. “Rebelión en la Granja” fue producida por el estudio Halas and Batchelor Cartoon. Es reconocida como una gran obra de animación y un clásico.


En 1956 se estrenó “Nineteen Eighty-Four”, filme británico que nos cuenta la historia de la novela homónima. Fue dirigida por Michael Anderson y protagonizada por Edmond O’Brien, Jan Sterling, Michael Redgrave y Donald Pleacense.



Por su lado, en el año 1984 (era que no) se estrenó una nueva versión de “1984”, ahora dirigida por Michael Radford y protagonizada por John Hurt, Suzanna Hamilton y Richard Burton.


Quizá la menos conocida de todas las películas que se basan en Orwell es “A Merry War” de 1997, dirigida Robert Bierman y protagonizada por Helena Bonham Carter y Richard E. Grant, siendo una película romántica que toma su historia de “Que no Muera la Aspidistra”.


Por último, en 1999 se hizo una versión live action de “Rebelión en la Granja”, esta vez dirigida por John Stephenson y con la actuación de Pete Postlethwaite, además de las voces de Julia Ormond, Patrick Stewart, Ian holm, Peter Ustinov, Julia Louis-Dreyfus y Kelsey Grammer.


Es algo realmente paradojal que en momentos en que un sujeto con ideas y actitudes totalmente totalitarias ha asumido la presidencia del país más poderoso del mundo, las miradas de los ciudadanos se vuelquen a la obra de Orwell, pues hasta cierto punto era eso lo que buscaba, ser una advertencia acerca de lo que pueden llegar a ser las dictaduras, independientes del color con el cual se cubran. Y esto demuestra las convicciones de Eric Arthur Blair, quien fue un hombre de izquierda, pero ante todo un demócrata que deseaba una sociedad más justa y libre. Y como siempre, la importancia de un escritor se ve en la influencia que ejerce en la cultura. En el caso de Orwell, cualquier distopía actual, desde las más sosas y adolescente a las más sesudas, obligatoriamente deben mirarle a él para entender cómo se critica el presente a partir de una visión oscura, pero posible, del futuro.

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