miércoles, septiembre 23, 2015

De 1 a 10 ¿Qué tan Estúpido es?: Predicción de Terremotos y Creación Artificial de Éstos


Hace algunos semanas que tengo descansando mi estupidómetro (el nombre es estúpido; lo sé), pero creo que es atingente en este momento tratar de este tema. Como todos se habrán enterado, la semana pasada hubo un terremoto de 8.4 grados en la escala de Richter acá en Chile, el cual se suma a los otros dos sismos por sobre los 8 grados que hemos tenido en los últimos 5 años. Ahora, esto causaría alarma en cualquier población, pero no se escapa para nada de lo que puede ocurrir en un país tan sísmico como el mío. No obstante, en televisión ya han aparecido un montón de personajes de credibilidad por lo menos dudosa, que dicen que los terremotos son producidos artificialmente o que son posibles de predecir. Esa es la estupidez del día de hoy.

La verdad es que debo reconocer que hay que tener un par de gónadas muy grandes (y ser un completo imbécil) como para ponerse frente a una cámara de televisión y decirle a todo un país que de aquí a fin de mes se viene un mega terremoto que lo destruirá todo ¿Y basado en qué este personaje hace esa aseveración apocalíptica? Pues en las predicciones que hace un publicista que dice haber descubierto una fórmula matemática…  ¡Un publicista!.


Desde a lo menos dos años que en internet comenzaron a aparecer cuentas de twitter o páginas web que hacen públicas predicciones acerca de sismos de mayor y menor intensidad en diferentes partes del mundo. Esto, que de ser cierto sería uno de los avances científicos más grande en el ámbito de las ciencias de la tierra, siempre está rodeado de un halo de misterio en cuanto al método. Se habla de estadísticas, cruce de datos, creación de modelos y el desarrollo de algoritmos capaces de darnos una estimación bastante exacta acerca del lugar, el momento y la intensidad de los movimientos telúricos; pero a la hora de entregar pruebas concretas, todo lo que hacen es soltar una perorata con conceptos seudocientíficos y nada que pueda ayudarnos a entender en verdad cómo lo hacen.


Ninguno de estos supuestos genios, que han logrado lo que sismólogos y geofísicos han buscado desde hace más de un siglo, nos han entregado el secreto de su éxito ¿Por qué? Pues porque hay una conspiración para acallarlos, los malvados científicos establecidos robarán su fórmula, los reptilianos quieren que siga habiendo terremotos o quién sabe qué disculpa tonta. Incluso hay quienes dicen que existe una alianza entre empresarios y gobiernos para hacerse cargo de la reconstrucción de las ciudades una vez que ocurran los sismos, por lo que no les conviene que la gente sepa con tiempo y se evite la subsecuente destrucción de infraestructura.


Pero lo malo de todo esto no es que farsantes, vendedores de humo y charlatanes tengan cabida en los medios, sino el hecho es que todo está orquestado para que la gente crea sus estupideces. Las personas hoy se educan con la televisión, es la cajita lo que les dice en qué creer o no, y la verdad es que este medio deja mucho que desear al respecto ¿Qué podemos esperar cuando hay un canal que supuestamente se dedica a la historia y lo único que dice es que los extraterrestres lo hicieron todo en la Antiguedad? El nivel de nuestra televisión es de frentón malo, no existiendo responsabilidad acerca de los contenidos que sacan al aire. No puede ser que luego de la ocurrencia de un terremoto de gran magnitud, alguien así como así le diga a esa pobre gente asustada que algo aún mayor se les viene encima.


Para quienes aún creen en estos supuestos gurúes y en sus predicciones, debo decirles que lamentablemente todas estas son falsas, o no pueden ser aplicables a todos los sismos. Ha habido investigadores serios que han intentado crear modelos probabilísticos para la ocurrencia de sismos; pero hay tantas variables que inciden en estos fenómenos (muchas que recién estamos conociendo), que ha sido infructuoso. Además está el hecho de que no todos los terremotos se producen de la misma forma, respondiendo a diferentes maneras en que las fallas  y placas se comportan. Por otro lado, contrario a lo que dicen majaderamente en televisión, la precisión de estos vaticinios es marginal. Quienes han contrastado datos de publicaciones como Quake Red Alert, Frente Fantasma y muchas otras, han contabilizado que los aciertos rondan entre el 10 y 15%.
La verdad es que estar diciendo constantemente que va a ocurrir sismos en Chile, Perú, Colombia, Japón, Turquía, Indonesia o México inevitablemente va tener uno que otro acierto tarde o temprano, porque son países donde la tierra tiembla siempre. Es igual que pronosticar un día soleado en el desierto o en que en la Antártida habrá temperaturas bajo cero.


Y entonces llega la guinda de la torta, que lleva a lo más alto el nivel de estupidez de todo esto. Hablo de las teorías acerca de que los terremotos son producidos por el bombardeo de la estratosfera desde una base secreta en Alaska, el famoso HAARP. Lo siento, pero la desinformación acerca de lo que en verdad hace HAARP es vergonzosa. Para aclararlo de una vez, HAARP es un centro de investigación en el que participan universidades, organizaciones de investigación civil y el ejército de Estados Unidos, los cuales buscan estudiar el comportamiento de la ionosfera para mejorar nuestras telecomunicaciones y preparar nuestra tecnología en el caso hipotético de una erupción solar, lo que podría quemar absolutamente todo nuestras dispositivos electrónicos. No hay nada conspirativo, la base no es secreta y recibe con regularidad visitas de público en general.
Ahora, no podemos negar que todo lo que se le arroga a HAARP es por lo demás ridículo. Decir que provoca las tormentas, huracanes, sequías, terremotos e inundaciones es no entender nada de nada. HAARP, según estos conspiranoicos, es el equivalente a una navaja suiza con un test de embarazo, un cortador de diamantes y una caña de pescar plegable. Además, si los gringos tienen el poder de provocar esos desastres ¿por qué no atacar objetivos estratégicos como Irán, Corea del Norte, China o Rusia? ¿Por qué los americanos siguen siendo afectados por las mismas calamidades? Si en verdad es un arma, es tan ridículamente estúpida como una granada de mano nuclear.


“Pero cómo se explica la mayor actividad sísmica” dirán los obstinadamente creyentes. Pues eso es sólo una cuestión de apreciación y no está fundamentado en datos reales. Tenemos noticias de grandes terremotos producidos antes del siglo XX, pero no sabemos nada de sus magnitudes pues no existían instrumentos que las midieran; así que decir que ahora los sismos son peores es una falacia, porque no tenemos con qué comparar. Ahora, en cuanto a otras catástrofes climáticas que han comenzado a ser más graves, hay una sola palabra que lo explica completamente: Calentamiento Global.


El misterio que rodea los métodos de los profetas de los terremotos debe ser la primera señal de alerta. Hay quienes dicen que los científicos no quieren escuchar a esta gente debido a la soberbia intelectual de los investigadores, o por miedo de estos hombres de ciencia aficionados acerca de que les roben sus descubrimientos. Para lo último existe algo llamado patentes, las cuales son aceptadas en todos los países y resguardan el derecho intelectual de una idea, por muy tonta que esta sea. En cuanto a lo de que los científicos son prejuiciosos, la verdad es que lo son como cualquier humano, por ello se ha creado el método científico, que nos enseña cómo analizar pruebas con la mente abierta para crear hipótesis y volver a revisar todo para ver si se está en lo correcto. Si de verdad estos sujetos tuvieran un descubrimiento así de grande en sus manos, deben ponerlo a disposición de la comunidad científica para que los valide.


Por último, el cuento de que los gobiernos ganan con la ocurrencia de estas catástrofes es tan tonto que no entiendo cómo la gente puede darle validez alguna. En primer lugar, las catástrofes son un muy mal negocio, pues obliga a los gobiernos a ocupar fondos que no tenían presupuestados para la reconstrucción; que aunque esté a cargo de privados, al final igual es pagada por el estado. Un terremoto no es de provecho casi para nadie; no para los que sufren daños materiales o económicos, mucho menos para quienes pierden su vida.


Muchos no lo saben, pero los científicos en la actualidad sí están trabajando en sistemas de alerta temprana para los terremotos. En países como Japón y México funcionan sistemas que miden niveles de ciertos gases desprendidos por la corteza terrestre para advertir de un temblor fuerte segundos antes de que este ocurra; lo cual parece poco, pero hace la diferencia entre la vida y la muerte para muchos. Otros están tratando de hacer experimentos de electromagnetismo, los cuales ojalá lleguen algún día a dar frutos positivos. Ahora, en cuanto a las formulas matemáticas, hubo una ocasión en que la aplicación de una predijo un sismo en la década de los 70’s, pero nunca más se pudo replicar el resultado para otros sismos.



La verdad es que si vives en un país donde no tiembla, este tema ha de parecerte hasta incomprensible, pero para quienes nacimos cerca de fallas, el movimiento de la tierra es parte de nuestra vida, pudiendo también significar el fin de ella. Todos los países tienen un tipo de catástrofe que le es más común, por lo que siempre hay una clase de charlatanes que trata de hacerse de fama y dinero engañando a la gente y aprovechándose de sus miedos; por ello deben ser desenmascarados. Un terremoto puede cobrar la vida de muchos, pero el aviso falso de uno también puede hacerlo al causar pánico en la población. Por otro lado, la única forma de contrarrestar toda esta mierda seudocientífica es con educación, así que como siempre el llamado a la gente es a informarse y a estar preparados, pues en verdad nadie sabe en qué momento va temblar la tierra.

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