martes, junio 16, 2015

Zombis: ¡QUIEROH CEREBROS!!!! (Parte 2)


Volvamos a los fiambres.
No sé si George Romero tenía claro lo que estaba haciendo al rodar “The Night of the Living Dead”, porque con una película de bajo presupuesto, pero original en lo que planteaba, reimaginó completamente un subgénero, creando algo totalmente nuevo.

No obstante, la reacción ante este nuevo campo fértil para la creación de terror no ocurrió en Estados Unidos, sino en Europa, en especial en Italia y España. En 1971 Amando de Ossorio estrenó la primera película de una tetralogía en que los zombis son unos templarios ciegos malditos. Inspirada por Romero y un cuento de Gustavo Adolfo Bécquer llamado “El Monte de las Ánimas”, “La Noche del Terror Ciego” narra la historia de un pueblo que es asolado por unos templarios malditos que intentaron encontrar el secreto de la inmortalidad pero sólo consiguieron volverse zombis, transformando en muertos vivientes a todo el que asesinen. La serie de los templarios ciegos, además de “La Noche del Terror Ciego”, cuenta con “El Ataque de los Muertos sin Ojos”, “El Buque Maldito” y “La Noche de las Gaviotas”.


Una de las cosas raras de las películas de zombis hispano-italianas es que mezclan el cuento de los muertos que caminan con erotismo. Ese es el caso de “Christina, Princessa de L’erotisme” del director español Jess Franco, estrenada en 1973; o “Le Notti Erotiche dei Morti Viventi” del italiano Joe D’Amato de 1980. Todas contaban la clásica historia del zombi, pero condimentada con escenas de pornografía softcore.


No obstante, el zombi clásico, aquel que no comía gente, aún daba sus últimos estertores. En 1977 se estrena “Shock Wave”, con las actuaciones de John Carradine y Peter Cushing, en la que vuelven los zombis nazis, con unos náufragos perdidos en una isla y un doctor criminal de la Segunda Guerra Mundial que controla a sus fiambres arias.


La primera mitad de la década de los 70 fue marcadamente italiana y española, pero Romero aún no había dicho todo acerca de los zombis, por lo que vuelve con más presupuesto en 1978 y nos entrega “Dawn of the Dead”, que es considerada su mejor película de fiambres. Continuando con los eventos de “The Night of the Living Dead”, Estados Unidos ha sido devastado por la plaga de zombies y un grupo de sobrevivientes se refugia en un centro comercial abandonado, transformándose esta en una fortaleza y cárcel para ellos. Con este film, Romero termina de establecer los parámetros del género, como el grupo de sobrevivientes con un líder carismático, el cazador badass, la chica dulce que nadie sabe cómo sobrevive, otros sobrevivientes tanto o más peligrosos que los zombis y un largo etcétera que será repetido una y otra vez por otros directores.


Al año siguiente los italianos vuelven al ataque, en esta ocasión con una secuela espuria de “Dawn of Dead” titulada “Zombie 2” de Lucio Fulci. Primero: explicar que lo de “Zombie 2” viene del hecho de que en Italia “Dawn of the Dead” fue titulada sencillamente “Zombie”. No obstante esta relación, la película tiene poco o nada que ver con la de Romero. Nuevamente, una plaga de zombi asola grandes sectores del mundo y se comen a todo el que se cruce por su camino, aunque estos sí tienen relación con el vudú, aunque el director la llamó woodoo. No obstante, Romero se quejó de la falta de originalidad del argumento y Fulci se defendió diciendo que el género de los muertos vivos era mucho más antiguo y no de exclusiva invención de Romero.


Otra producción europea, pero esta vez a medias entre españoles e italianos es “la Invasión de los Zombis Atómicos”. En esta película los zombis son militares que han estado demasiado tiempo expuestos a radiación lo cual les vuelve más fuertes y violentos, teniendo que alimentarse de forma frenética con sangre. Esta es la primera vez que vemos al zombi hiperactivo que se pondrá tan de moda dos décadas después.


Pero la originalidad se impone en estos primeros años y el zombi moderno siempre medró en las películas de tipo B, como lo es “Evil Dead”, film de terror con tistes de humor dirigido y escrito por Sam Raimi en 1981 y con la actuación de Bruce Campbell. Un grupo de chicos decide pasar unos días en una cabaña abandonada en medio del bosque, pero el anterior dueño había guardado en el lugar una copia del Necronomicón, lo que hace que uno a uno los chicos sean poseídos por los espíritus del lugar, transformándose en un tipo de zombis. La película tiene dos secuelas y un ramake, transformando al personaje de Ash y a Bruce Campbell en íconos del terror.


Para 1983 los zombis se transforman en estrellas del pop gracias a Michael Jackson. “Thriller” es uno de los mejores videos musicales de la historia y llevó a la producción de estos a un nuevo nivel de calidad. Con muchos guiños al cine de terror B, es importante señalar lo bien tratadas que están las escenas de los zombis y su danza, además de la alocución del inconfundible Vincent Price.


Otra de terror que también hace reír es “The Return of the Living Dead” de 1985, dirigida por Dan O’Bannon. En un depósito de insumos médicos hay una material de origen militar que se encuentra contenido en barriles. Uno de estos se rompe y esparce una sustancia que revive a los muertos, quienes en esta ocasión sienten la punzante necesidad de comer cerebros y no son las criaturas desprovistas de inteligencia de Romero, sino que muestran una ingenio rudimentario y en algunos casos especialmente maliciosa.


Del mismo año que la anterior es “Re-Animator”, basada en el relato “Herbert West: Reanimador” de H. P. Lovecraft. A medio camino entre la comedia y el gore, la película nos muestra los experimentos del científico loco Herbert West reanimando cadáveres, lo que traerá consecuencias terribles.


Pero los muertos caníbales o come cerebros no fueron los únicos de esos años, pues en 1988 Wes Craven nos presenta “La Serpiente y el Arcoíris”, que adapta a la gran pantalla el libro Wade Davis sobre una investigación de el fenómeno de los zombis en Haití. El etnólogo Dennis Alan intenta descubrir en Haití la droga que convierte a la gente en zombi, lo cual le trae la atención hostil de la policía represora de la dictadura de los Duvalier, los Tonton Macoutes ¡Ah! Política y zombis clásicos.


Pero lo bueno siempre vuelve y no todos los remakes son deplorables si se hacen con respeto. Tom Savini, famoso artista del cine, donde ha actuado, hecho efectos especiales y maquillaje, dirigió una nueva versión de “The Night of the Living Dead” en 1990, contando con la participación de George Romero en la producción. A muchos no le gustó esta versión, pero la verdad es que es sólo una actualización de la original a las nuevas técnicas de cine, siendo la misma historia.


Por otro lado, el zombi siempre coquetea con humor en sus películas, incluso en aquellas que no son comedia. Pero la que es absolutamente una parodia es “Braindead” 1992 (también llamada "Dead Alive"), del neozelandés Peter Jackson, quien se haría mundialmente famoso por su adaptación de “El Señor de los Anillos”. Lionel Cosgrove es un sujeto común y corriente que vive en Nueva Zelanda en los 50's junto a su madre sobreprotectora, quien un día lo sigue al zoológico y es mordida por mono-rata de Sumatra, lo cual la comienza a transformar en zombi. Leonel, tratando de mantener en secreto la condición de su madre, la mantiene y cuida en casa, pero ella comienza a infectar a otras personas, las cuales Lionel también cuida y esconde. Una película gore y delirante.


Pero otras cosas nuevas están ocurriendo con el zombi, no en las pantallas de televisión ni en el cine, sino en los videojuegos. “Resident Evil”, que originalmente en Japón se llamaba Biohazard, es un videojuego que nos cuenta la historia de Racoon City, una ciudad donde la empresa Umbrella ha liberado un arma genética llamada Virus-T que transforma a los infectados en zombis. El juego se trata a grandes rasgos de sobrevivir a los zombis (además de otros experimentos genéticos) y descubrir los secretos que esconde la siniestra Umbrella. “Resident Evil” ya lleva varios títulos a su haber, contando con muchos fanáticos entre los gamers y volviéndose un clásico en su medio.


El anterior juego es llevado en 2002 al cine con el mismo título de “Resident Evil”, contando con la actuación de Milla Jovovich, siendo la primera de una serie de 5 películas. Más films de acción que de terror, la opinión acerca de estas cintas está divida entre quienes las adoran, o los que las consideran solo material que se vale de efectismo y espectacularidad sin trasfondo. Debo ser sincero y decir que comparadas con los juegos que las inspiran, las películas quedan al debe.


En el mismo año que apareció “Resident Evil” de Inglaterra nos llega “28 Days Later” del director Danny Boyle. Unos activistas por los derechos de los animales entran ilegalmente a un laboratorio donde se experimenta con primates, liberando a algunos de ellos infectados con un virus que una variante de la rabia, capaz de contraerse por la saliva o la sangre y que se incuba en medio minuto. Esta enfermedad vuelve a las personas psicóticamente violentas y les da mayor fuerza y velocidad, lo cual expande la enfermedad en pocos días por toda Inglaterra. Si bien estos no serían zombis en rigor porque no están muertos, el modelo que nos presenta “28 Days Later” se repetiría una y otra vez en las películas que se verían en la década y media siguiente. Es el principio de la edad de los zombis frenéticos.


De aquí en adelante el zombi se impondría definitivamente por sobre otros monstruos gracias a un nuevo tipo de fan: el fanático que suela con el apocalipsis zombi.

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